UIGURES EN GUANTÁNAMO ¿ERAN TERRORISTAS?

“UIGURES EN GUANTÁNAMO ¿ERAN TERRORISTAS?”

«THE SUBCLINICAL PSYCHOPATH WITHIN A RELATIONSHIP: PSYCHOLOGICAL VIOLENCE»

A.L.G

Publicado en QdC nº 45.

PALABRAS CLAVE / KEY WORDS

China / Estados Unidos / Terrorismo / Uigures / Guantánamo.

China / United States / Terrorism / Uyghurs / Guantanamo.

RESUMEN / ABSTRACT

La autora intenta demostrar que el Gobierno de Beijing considera al grupo terrorista MITO/ETIM como una seria amenaza para China mientras el resto de países e instituciones internacionales no lo percibe así.

The author tries to demonstrate that the Beijing Government considers the terrorist group MITO / ETIM as a serious threat to China while the rest of the countries and international institutions do not perceive it as suchato.


Antes de referirnos a los veintidós uigures presos en Guantánamo debemos hacer una serie de puntualizaciones sobre el grupo separatista MITO (ETIM, por sus siglas en inglés)

   El ETIM o Movimiento Islámico del Turquestán Oriental es un grupo separatista formado por miembros de la etnia uigur y asentados en su mayor parte en la provincia autónoma de Xinjiang (República Popular China).

   El 11 de septiembre de 2002, de conformidad con lo dispuesto en los párrafos 1 y 2 de la Resolución 1390 (2002) de Naciones Unidas, se incluyó como organización asociada a Al Qaeda por participar en la financiación, planificación, facilitación, preparación o comisión de actos o actividades ejecutadas por Al Qaeda o realizados en o bajo su nombre, junto con ella o en apoyo de ella o prestar apoyo de otro tipo a sus actos o actividades y, por consiguiente, fue inscrito en la lista de sanciones de Al Qaeda (Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas). Este Grupo opera actualmente en Asia Meridional y Central y en la región autónoma china de Xinjiang Uygur.

   Por su parte, la Oficina de Control de activos extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyó, en el año 2002, al ETIM (East Turkestan Islamic Movement) como organización terrorista (Xu, Fletcher & Bajoria, 2014) aunque no formó parte de la lista de las principales organizaciones terroristas extranjeras del Departamento de Estado norteamericano (Foreign Terrorist Organizations).  

    Los expertos no se ponen muy de acuerdo sobre el posible alcance que puedan llegar a tener las actividades terroristas de ETIM y sus vínculos con el terrorismo global. Consideran que, en un periodo de máximo acercamiento entre China y Estados Unidos, después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, fue a instancias de Beijing cuando se incluyó a este grupo separatista (Beary, B. 2008) en la lista de grupos terroristas del Departamento del Tesoro (Xu, et al, 2014).

  Según afirma B.K. Potter (2013), el gobierno chino identifica un número sustancial de organizaciones que operan en Xinjiang, pero la evidencia indica que, la mayoría son agrupaciones pasajeras de individuos, no de organizaciones terroristas que se puedan acoger a la definición estándar de grupo terrorista.

   El motivo que argumenta Potter para esa actuación por parte de China es que necesita exagerar el alcance de la amenaza terrorista para justificar el amplio despliegue de seguridad existente para someter la movilización étnico–nacionalistas y el separatismo. Con esta estrategia China intenta que la violación de los derechos humanos que está llevando a cabo con el pueblo uigur se justifique porque en sí, lo que está presentado internacionalmente, es una lucha contra el terrorismo [no debemos olvidar que la guerra contra el terror abanderada por Estados Unidos, en muchos aspectos, prescinde de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) y si nos queda alguna duda solo hay que mirar hacia Guantánamo].

    Siguiendo con esta línea, en 2010 se publicó el libro The ETIM cuyos autores J. Todd Reed y Diana Raschke realizaron un exhaustivo estudio sobre el Movimiento Islámico del Turquestán Oriental (ABC – CLIO, 2010), dejando claro que el gobierno chino habría manipulado la información sobre este grupo “terrorista” en cuanto a capacidad para representar una seria amenaza para el país. Pero sí que es cierto que, esta manipulación le ha proporcionado excusas antiterroristas para imponer severas medias de represión sobre la etnia uigur en Xinjiang (BBC News, 2013). 

    Todo lo expuesto no quita que se hayan producido altercados de violencia extrema en la comunidad uigur, nos estamos refiriendo a los hechos del 5 de julio de 2009.

     En esa ocasión, según la versión uigur, fue la impetuosa represión de una manifestación de su comunidad (pedían que se investigara el asesinato de dos uigures perpetrado por miembros de la etnia Ha unos días antes), que se llevaba a cabo de forma pacífica, lo que desembocó en tan lamentable situación (Ríos, X. 2010); versión que no tiene nada que ver con el punto de vista oficial. 

     Con estos datos hemos intentado ser críticos hacia las informaciones que nos llegan desde el gigante amarillo y si cabe, tener presente que la información puede ser manipulada desde las instancias oficiales.

      Todos sabemos que la etnia uigur ha sido y es, objeto de persecución por parte del gobierno chino. Como consecuencia de esa persecución, muchos de sus integrantes han terminado huyendo del país y asentándose en el extranjero, recordemos el caso de Rebiya Kadeer,

      Un grupo de veintidós miembros de esta comunidad emprendió la fuga para dejar atrás las persecuciones y, tras cruzar la frontera de Afganistán, se establecieron en los campos de refugiados a la espera de poder viajar como exiliados políticos a Turquía o a Irán.

   Por esas mismas fechas, Estados Unidos, que acababa de sufrir los atentados del 11 de septiembre, bombardeó la zona viéndose obligados (el grupo de veintidós uigures) a huir. Posteriormente, fueron apresados por cazarrecompensas y vendidos al ejército norteamericano que pagaba 5.000 dólares por cautivo (Chung, G., 2009).  

     Ya en poder del ejército de EE.UU. se les trasladó a la Base Naval de la Bahía de Guantánamo donde fueron interrogados y en todos los casos declararon taxativamente que habían huido de China por las persecuciones que su etnia sufría y se encontraban en las montañas esperando poder trasladarse hacia el oeste, a Turquía o Irán, y pedir asilo político (Ken Gude, 2008).

   En septiembre de 2002, una delegación china visitó la base naval para interrogar a los miembros de esa comunidad custodiados allí. Fue después de esa visita, cuando la Administración Bush comenzó a justificar la permanencia en Guantánamo de los uigures alegando que el campamento, donde se refugiaban los acusados, estaba dirigido por integrantes del ETIM, pero incluso, con esa información, no fueron capaces de probar ninguna conexión de los presos con el ETIM ni mucho menos que tuvieran intención de atacar a los Estados Unidos (Ken Gude, 2008).

    Los funcionarios chinos interrogaron a los acusados, durante día y medio, septiembre de 2002, (Chung, G. 2008), no sin antes haberles sido convenientemente preparados, por los soldados norteamericanos, mediante tratos inhumanos, con el único objetivo de “ablandarlos” y así, obtener su colaboración durante el interrogatorio. Además, ayudaron a los interrogadores chinos a obtener fotografías de los presos, cuando anteriormente estos se habían negado por el miedo a las represalias contra sus familiares o amigos que vivían en China.

      A pesar de todo y de las protestas de China, con su argumentación sobre que los arrestados eran terroristas, nunca pudieron demostrar que los uigures encarcelados tuvieran relación con el terrorismo de Al Qaeda ni con el grupo ETIM, hecho que obligó a las autoridades de los Estados Unidos a ponerlos en libertad (Chung, G. 2009).

     Aunque se decretó la libertad de los uigures en el año 2003 (Gude, 2008) esta no se produjo hasta unos años más tarde, cuando el gobierno norteamericano fue encontrando países dispuestos a acogerlos; sin embargo, China estuvo presionando tanto a los países que acogieron a sus nacionales como a los Estados Unidos para que fueran extraditados a su país de origen. Por fortuna, las leyes norteamericanas e internacionales prohíben liberar a los presos en países donde puedan ser torturados o asesinados (Gude, 2008).

    Se podría haber dado otra solución, al encierro sin acusación de los presos uigures, que pasaba por haberlos trasladado a Estados Unidos, pero el gobierno Bush no lo permitió porque, aunque en todas las instancias fueron declarados inocentes, no podía permitir que entraran en el país inmigrantes que “a lo mejor” podrían haber tenido vínculos con el terrorismo. Una argumentación muy endeble, aunque había una razón de fondo más importante, tampoco Estados Unidos quería enfrentarse a China (Gude, 2008).

      Así que, a medida que fueron apareciendo países que aceptasen a esos presos, estos iban abandonando Guantánamo. En el año 2006, cinco fueron aceptados en Albania; en 2009 cuatro fueron a Bermudas y seis a la isla Palao en el Pacífico; en 2010 dos a Suiza; en 2012 se trasladaron dos a El Salvador; y en 2014 fueron tres a Eslovaquia. En cada traslado de prisioneros China ha ido presionando al correspondiente país receptor. En el caso de Suiza el ministro de Justicia Widmer Schlumpf manifestó que “las relaciones con China eran buenas y que esperaba que lo siguieran siendo, pero acoger a esos dos presos es un acto de humanidad al que no iban a renunciar” (BBC News, 2010).

CONCLUSIÓN

Hemos intentado demostrar hasta qué punto el grupo terrorista MITO/ETIM es una seria amenaza para China y que, salvo para el propio gobierno chino, el resto (países e instituciones internacionales) no lo percibe así.

   Sí que se ha expuesto que, como grupo terrorista, figura tanto en las bases de datos de la ONU como en las del Tesoro de los Estados Unidos, aunque no figura en la relación de las principales organizaciones terroristas extranjeras del Departamento de Estado de EE.UU. También debemos tener presente que China es uno de los cinco países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y además, la presión que puede ejercer, como una de las economías más fuertes del mundo, es importante.

     Hay expertos que opinan que está cambiando la denominación de grupo separatista a grupo terrorista para imponer medidas antiterroristas más severas sobre la etnia uigur amparadas en la guerra contra el terror iniciada por Estados Unidos en 2001.

     Por otro lado, Estados Unidos se confundió sobre los 22 integrantes de la etnia uigur presos en Guantánamo; primero arrestándolos y segundo, internándolos en un centro de detención como es Guantánamo. Lo llamativo del caso es el comportamiento que ha seguido China en todo este proceso. Porque, aun siendo inocentes, este país les ha considerado siempre terroristas y un peligro para su nación. Ha intentado mediante presiones, primero sobre la Administración norteamericana y después sobre los países receptores, que fueran extraditados a China y evidentemente todos sabemos el destino que hubieran tenido.

 WEBGRAFÍA

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